Actualizar habilidades y desarrollar capacidades humanas clave se ha convertido en uno de los mayores desafíos del aprendizaje organizacional en un mundo en constante transformación.
La aceleración tecnológica y la irrupción de la inteligencia artificial están reconfigurando la manera en que las organizaciones gestionan el talento y el aprendizaje. La rapidez con la que las habilidades se vuelven obsoletas obliga a repensar modelos tradicionales y avanzar hacia una mirada mucho más flexible y dinámica del desarrollo de las personas.
Este fue el foco central de la masterclass "Habilidades y transformación organizacional: una nueva mirada del aprendizaje", liderada por María Jesús Brown, Directora Académica del Diplomado en Aprendizaje y Talento para la Transformación Organizacional de FEN UChile Unegocios, junto a Mauricio Peñafiel, Founder & CEO de Lifebox, y Valentina Laval, Co-founder & Chief Learning Product Officer de la misma consultora.
Un dato revelador marcó el inicio de la conversación: "En 1984, la vida útil de una habilidad era de 30 años. Hoy es de apenas cinco", advirtió Brown citando un estudio de Mercer. La cifra refleja el impacto de los cambios tecnológicos y el dinamismo del mercado laboral, donde las habilidades que antes aseguraban la empleabilidad durante décadas, hoy pierden vigencia en menos de un lustro.
Este escenario plantea desafíos enormes tanto para las personas como para las empresas. Ya no basta con atraer talento con ciertas competencias; hoy es indispensable contar con profesionales capaces de aprender, desaprender y adaptarse continuamente a nuevos entornos y demandas.
De las competencias a las habilidades: una nueva estrategia para gestionar el talento
Las organizaciones están transitando desde modelos de gestión basados en competencias —más rígidos y centrados en comportamientos— hacia una lógica sustentada en habilidades, mucho más ágil y adaptable.
"Las competencias suelen ser difíciles de actualizar y responden a estructuras organizacionales estáticas. Las habilidades, en cambio, permiten mayor movilidad interna, flexibilidad y capacidad de respuesta ante los cambios del entorno", explicó Brown durante la sesión.
Este giro estratégico permite a las organizaciones reconfigurar sus equipos en función de los desafíos del negocio, rompiendo con la rigidez de los modelos tradicionales de desarrollo de personas.
Power Skills: las habilidades humanas esenciales
En este contexto, cobra relevancia el concepto de Power Skills, aquellas habilidades humanas —como la comunicación efectiva, la inteligencia emocional, el pensamiento crítico y la adaptabilidad— que hoy son consideradas esenciales para enfrentar la complejidad y la incertidumbre.
"Ya no hablamos solo de habilidades blandas. Son power porque impactan directamente en la productividad y en la estrategia del negocio, y son difíciles de reemplazar por la inteligencia artificial o la automatización", destacó Mauricio Peñafiel.
Estas habilidades atraviesan todos los niveles organizacionales y son determinantes para la sostenibilidad y la capacidad de innovación de las empresas en el tiempo.
El gran reto: transferir lo aprendido a la práctica
Uno de los principales desafíos identificados durante la sesión fue asegurar que el aprendizaje se transfiera efectivamente al trabajo cotidiano. La formación no puede limitarse a instancias aisladas, sino que debe convertirse en un proceso continuo y conectado con la realidad del negocio.
"Hoy más que nunca necesitamos estrategias de aprendizaje que vayan más allá de la capacitación puntual. Se trata de generar procesos con seguimiento y aplicación práctica, que realmente transformen el mindset y los hábitos de las personas", señaló Laval.
Diseñar ecosistemas de aprendizaje que operen en el flujo del trabajo es clave para fortalecer las habilidades y generar cambios sostenibles y de alto impacto en las organizaciones.
Organizaciones basadas en habilidades: el camino hacia el futuro
Avanzar hacia modelos de gestión basados en habilidades se perfila como una estrategia fundamental para las empresas que buscan enfrentar con éxito los desafíos del futuro. Esto implica mapear las capacidades críticas, contar con una taxonomía clara de habilidades y desarrollar la movilidad y la diversidad del talento interno.
"La seguridad laboral hoy no depende de lo que aprendimos en la universidad, sino de nuestra capacidad de seguir aprendiendo siempre", concluyó Brown, dejando instalada una reflexión clave en tiempos de cambio acelerado.
Para ver la masterclass completa, lo invitamos a visitar el siguiente enlace.