En una reciente masterclass, Juan Pablo Forno, director académico del Diplomado en Inteligencia Artificial: Estrategia y Aplicaciones de Negocios advirtió que la inteligencia artificial solo crea valor cuando transforma decisiones estratégicas y modelos de negocio, más allá del uso superficial de herramientas digitales.
La inteligencia artificial ya no es un tema tecnológico, sino una discusión estratégica que impacta directamente la forma en que las empresas crean y capturan valor en la sociedad actual. Ese fue el eje central de la masterclass “IA para ejecutivos: cuando la tecnología se convierte en estrategia”, instancia que puso el foco en una idea clave: La inteligencia artificial solo genera impacto cuando cambia la forma de decidir.
Durante el encuentro, el especialista planteó que hoy casi todas las organizaciones declaran “usar inteligencia artificial”, pero muy pocas pueden afirmar que están tomando decisiones distintas gracias a ella. “Decir que una empresa ocupa IA dice tan poco como decir que usa Excel: la diferencia no está en la herramienta, sino en cómo se utiliza para decidir mejor”, sostuvo, subrayando que el verdadero impacto aparece cuando la tecnología se integra al corazón del modelo de negocio.
Desde su experiencia de más de dos décadas en proyectos de data y analítica, Forno fue enfático en que el principal obstáculo no es técnico. “El problema de la inteligencia artificial no es tecnológico, es estratégico. Cuando se aborda como un gadget o un piloto aislado, solo genera una cosmética digital”, explicó, advirtiendo que ese enfoque suele traducirse en mejoras marginales sin ventajas competitivas sostenibles.
En esa línea, recalcó que esta tecnología debe entenderse como una capacidad transversal de la organización, capaz de potenciar decisiones a una escala nunca antes vista. Desde la personalización en tiempo real de la experiencia del cliente hasta la anticipación de la pérdida de clientes o la optimización dinámica de precios, la tecnología permite decidir más rápido, con más información y con un nivel de precisión imposible de lograr solo con criterio humano. “La inteligencia artificial no reemplaza ejecutivos; reemplaza malas decisiones”, afirmó.
Otro punto crítico fue el rol del liderazgo. Delegar completamente la tecnología en áreas de TI o en proveedores externos, sin comprensión desde la alta dirección, implica un riesgo estratégico. “La ignorancia tecnológica hoy no es neutral. Un ejecutivo no necesita programar, pero sí entender qué decisiones está delegando a los sistemas”, señaló Forno, enfatizando que gobernar la inteligencia artificial exige criterio, lenguaje común y visión de largo plazo.
Asimismo, diferenció entre comprar inteligencia artificial y construir una ventaja competitiva con ella. Mientras las grandes plataformas son accesibles para todos, el verdadero valor surge al integrar datos propios, contexto organizacional y aprendizaje acumulado. “La IA como gadget se compra; la IA como ventaja se construye. Y eso es lo que la competencia no puede copiar”, afirmó.
La reflexión final fue clara y directa: las empresas que logren integrar la inteligencia artificial en su propuesta de valor, su estructura de costos y su sistema de toma de decisiones estarán mejor preparadas para competir en los próximos años. Las que no lo hagan, en cambio, arriesgan quedar fuera de un mercado donde las reglas del juego ya cambiaron: “la inteligencia artificial no va a reemplazar a los ejecutivos, pero sí a los que no la entienden”, sintetizó Forno.
Revisa la masterclass completa en el siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=GNYUK4mWKL0