La inteligencia artificial (IA) generativa podría impulsar hasta un 12% del PIB chileno al acelerar en más de un 30% las tareas de casi la mitad de los trabajos más comunes, según un estudio de Stanford. Pero el desafío es doble: mientras el Banco Mundial y la OIT advierten que hasta 17 millones de empleos en la región podrían verse afectados por brechas digitales, especialistas llaman a moverse del miedo al reemplazo hacia la oportunidad de mejorar la productividad.
“Más que pensar en puestos sustituidos, la clave está en analizar tareas. Si una actividad puede hacerse en la mitad del tiempo gracias a la IA, sin perder calidad, ahí tienes un caso de uso”, explica Sergio Bijman, Director Académico del Diplomado en Gestión para la Transformación Digital en la Era de la Inteligencia Artificial de FEN UCHILE Unegocios.
Sectores con más terreno avanzado
Tecnologías de la información, gestión pública y educación concentran las mayores oportunidades de adopción, con procesos como registro de datos o clasificación de documentos que podrían automatizarse rápidamente. “El 80% de los trabajadores chilenos realizan funciones donde la IA podría acelerar al menos un 30% de las tareas. Estamos frente a una oportunidad de productividad sin precedentes”, afirma Bijman.
El rezago de las pymes
Las grandes compañías ya exploran pilotos con IA, pero las pymes enfrentan un desafío mayor: falta de recursos y cultura digital. Para Bijman, la fórmula está en comenzar con diagnósticos internos y pruebas de bajo riesgo. “Diseñar pilotos con copilotos o agentes de IA es la mejor forma de descubrir dónde se genera impacto. No se trata de proyectos millonarios, sino de aprender rápido”, sostiene.
Más que tecnología: cultura y formación
Si bien, Chile cuenta con infraestructura digital competitiva, el gran obstáculo está en la mentalidad. “La IA no es digitalizar lo que ya existe, sino repensar el modelo operativo e integrar la innovación en la estrategia”, advierte.Para cerrar las brechas, la capacitación será decisiva: desde directivos capaces de diseñar visiones de negocio basadas en IA, hasta equipos que dominen herramientas como ChatGPT o Copilot.
Liderazgo para la era IA
El nuevo escenario también redefine el liderazgo. Los modelos verticales pierden fuerza frente a esquemas colaborativos y adaptativos.
“Se necesitarán líderes capaces de generar confianza, transparencia y aprendizaje continuo. La ventaja no será pensar como una máquina, sino reforzar lo que nos hace humanos”, concluye Bijman.