La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa tecnológica para convertirse en el espejo de la coherencia ética de las organizaciones. En la reciente masterclass “Gestión empresarial sostenible en la era digital e IA”, organizada por el Programa de Especialización en Desafíos Éticos y Toma de Decisiones de Unegocios FEN UCHILE, participaron Silvia Pachón, especialista en liderazgo, inteligencia emocional y transformación organizacional, y Nicolás Rivas, especialista en inteligencia artificial y gerente de soluciones de IA en Brinca, en una conversación moderada por Reinalina Chávarri, directora académica del programa y directora del Observatorio de Sostenibilidad. Durante la instancia, los especialistas coincidieron en que el éxito empresarial en este nuevo escenario no depende exclusivamente de la capacidad técnica, sino también de un liderazgo capaz de gestionar riesgos sistémicos y construir confianza en entornos de alta complejidad.
El debate tomó como eje central el caso de Anthropic, empresa desarrolladora de inteligencia artificial que rechazó entregar acceso irrestricto de su tecnología al Pentágono para usos vinculados a vigilancia masiva y armas autónomas. Para Nicolás Rivas, el episodio expone una señal inédita en el mundo corporativo: “Una empresa privada le está diciendo al Estado que no confía en que va a cumplir ciertos límites éticos”.
Mientras competidores como OpenAI aceptaron acuerdos similares bajo la premisa de que la ley ya contempla esos límites, Anthropic optó por una postura precautoria. Esta decisión no solo fortaleció la reputación de la marca, sino que también provocó un fenómeno de mercado: un aumento significativo en las descargas de Claude, impulsado por usuarios que valoraron la integridad corporativa y la coherencia entre discurso y acción.
La conversación abordó además uno de los principales desafíos que hoy enfrentan las organizaciones: cómo incorporar inteligencia artificial sin perder el foco en las personas. En ese contexto, Silvia Pachón enfatizó que el desafío no es únicamente tecnológico, sino profundamente cultural. “No es solamente una transformación digital, sino una transformación de cultura y de mentalidad”, afirmó, subrayando que los directorios y equipos ejecutivos deben integrar la ética como parte de la estrategia de negocio y no como un elemento accesorio.
Para la especialista, el liderazgo en esta nueva etapa exige desarrollar conciencia digital, fortalecer la comunicación interna y generar procesos de adaptación que permitan disminuir la incertidumbre de los equipos frente a la automatización y los cambios acelerados del entorno laboral. En esa línea, sostuvo que la inteligencia artificial debe entenderse como una herramienta que amplifica capacidades humanas, pero cuya implementación requiere criterios claros, responsabilidad y coherencia organizacional.
Uno de los puntos centrales de la conversación fue el rol del criterio humano frente al avance de los sistemas automatizados. “La inteligencia artificial le sirve al que sabe qué quiere, al que tiene experiencia y criterio”, planteó Pachón, advirtiendo que el uso irresponsable de estas herramientas puede derivar en errores estratégicos y crisis reputacionales.
Desde la perspectiva empresarial, Rivas sostuvo que las organizaciones deben construir políticas claras para el uso de inteligencia artificial, alineadas con sus valores corporativos y objetivos estratégicos. “Cuando las empresas transparentan sus reglas y límites, se abre espacio para innovar porque las personas pierden el miedo”, explicó. A su juicio, el impacto de esta tecnología no solo mejora la eficiencia, sino también la capacidad de tomar mejores decisiones.
La sostenibilidad también apareció como uno de los ejes estructurales de esta discusión. Los especialistas coincidieron en que las compañías ya no serán evaluadas únicamente por sus resultados financieros, sino también por la calidad ética de sus decisiones, el impacto social de sus acciones y la manera en que utilizan tecnologías capaces de transformar profundamente la relación entre personas, organizaciones y mercados.
Más allá de la eficiencia tecnológica, la conversación dejó instalada una reflexión más profunda: en un entorno donde las decisiones organizacionales son cada vez más visibles y cuestionadas, la sostenibilidad dependerá también de la coherencia ética con que las organizaciones utilizan la tecnología y construyen confianza.
En este escenario, la inteligencia artificial no solo desafía los modelos de negocio, sino también la capacidad de liderazgo, criterio y responsabilidad de quienes toman decisiones.
Para accder a la sesión completa los invitamos a revisar el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=WKUGDyDqnZg